Una entrada que debíamos, para empezar la temporada

A veces estas cosas pasan, un hito importante pasa rápidamente, se esfuma casi como llegó, el día a día normaliza la euforia y vuelves a tu rutina, vuelves a lo que sabes hacer día a día, en nuestro, caso seguir entrenando.

La pasada temporada supuso una grandísima alegría para el club, hacía bastante años que no se llegaba tan alto, pero no le dedicamos ni una entrada aquí, quizás porque no supimos como expresarnos y gracias a amigos como Ulra en:  Siempre fuisteis Campeones nuestra aventura no quedó en el olvido.

Echando la vista atrás: final de Liga, subcampeones por 3 puntos en un partido contra León, el favorito, que el año pasado fue el gran dominador de la competición, y había sido subcampeón hace dos campañas perdiendo aquella final de hace dos temporadas contra Palencia.

Algo parecido a lo que le pasó al ADUS, invictos toda la pasada temporada 2015 – 2016, doblamos la rodilla ante un equipo potente, con mucho oficio, en el que nuestra juventud nos pasó factura. Aprendimos, y sobre todo nos sentimos orgullosos.

No nos hizo falta lamernos las heridas, llegamos hasta allí, lo disfrutamos y lo exprimimos al máximo, nos esforzamos todo lo posible: entrenamientos extra, mucha preparación física, repetición de conceptos hasta engranar todo lo mejor posible… y llegamos hasta allí, no hay reproches, todo un orgullo.

Pero el mayor logro fue compartir esa ilusión, ese esfuerzo, con un montón de personas que no dejaron de apoyarnos en todo el año y se convirtieron en familia: nuevos jugadores, nuestras Búfalas del equipo femenino, padres, amigos, tíos… Nos vieron trabajar, entrenar, y dejarnos la piel y nos quisieron acompañar todo el camino haciendo bueno el dicho:

“Si vas solo llegarás más rápido, pero si vas acompañado llegarás más lejos”

Parte de la Famila del ADUS en León, tras la final

Parte de la Famila del ADUS en León, tras la final

En León estuvimos arropados por un montón de amigos, por un montón de familia, casi jugábamos en casa, y eso, junto con el pasillo del final del partido, habiendo dado todo, ver que tu club te arropa, que pasas por delante de un montón de cara llegas de orgullo de ver que con trabajo, llegamos hasta allí; porque nadie nos regaló nada.

Fue el momento más emotivo de la temporada, si… pero hubo muchos otros, la semifinal contra Bathco, la lucha por el primer puesto del grupo, rehacerse año tras año para reponerse y seguir avanzando…

No podemos vivir de lo hecho en el pasado, de ser subcampeones, de haber llegado a una final… No podemos vivir de una temporada ya acabada, pero… qué bonito es que, esa ya pasada final, sea un ejemplo de lo que podemos conseguir, que toda esa plantilla sea un ejemplo  para intentar llegar donde llegaron ellos, para que cada entrenamiento sea una oportunidad de crecer y seguir fieles al lema:

“La distancia entre el querer y el poder se acorta con el entrenamiento”

Qué bueno es saber, que si trabajamos, y seguimos creciendo, habrá ciclos, sufriremos, pero si no nos rendimos, llegaremos donde nos propongamos.

Así que, otro año más, otra temporada más, os animo a que nos veamos en Salas Bajas, bienvenidos a un nuevo desafío.

Nos vemos en Salas Bajas

Nos vemos en Salas Bajas

 

PD: las fotografías son propiedad intelectual de Alejandro Alek Fotografía. 
Gracias Alek por su cesión.

 

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